El Sr. D. Casiano de Prado, Inspector general de Minas, dirige á Madrid un informe en el que hace constar que los habitantes de Río Tinto, pueblo de Andalucía célebre por sus minas de cobre, se han conservado hasta ahora enteramente libres del cólera, á pesar de hallarse cercados por la peste. Mientras en Sevilla fallecen 140 personas cada día, acuden á Río Tinto centenares de gentes buscando amparo contra la epidemia, y hallan allí completa seguridad. Atribúyese esto en el país al gas ácido sulfuroso que se desprende del mineral de cobre sometido á la operación de la calcinación; y tan generalizada se halla esta opinión, que los vecinos de El Madroño, distante dos leguas de Río Tinto, hicieron traer tiempo atrás una carretada de mineral para calcinarlo en la plaza pública, con la esperanza de atajar la epidemia.
[Morning Advertiser, 8 de noviembre de 1865]
[Un artículo de la Huelva Gazette basado en documentos y fuentes originales de la época.]
